CUENTO / LA CAMINATA
LA CAMINATA Un paso, luego el otro, así se escuchaba el crujir de piedras del sendero de un parque. Un paso lento, después, sigilosamente, venía el otro. Las piedras parecían una orden musical natural. Aparentemente un ciclo sin. Comparte y sígueme en Zenser Isark era un joven de apenas 17 años; que amaba las caminatas por las mañanas recién amanecía y la luz del sol iluminaba las vidas pequeñas y grandes. Aquel joven andaba por un camino llano, mientras reflexionaba, meditaba y se preguntaba sobre algunos aspectos de su vida. Así andaba desde hace ya unos minutos. Recorrido un buen tramo de vereda, llego a una banca metálica, la cual era tan fría como la clara neblina que se forma a veces en los parques. Tomo asiento y dejó correr el tiempo, la vida, la luz; sintió el viento acariciar sus mejillas, escucho cantar a los pájaros; contemplo el andar de las personas que caminaban a su alrededor. Corría el tiempo en su vida de Isark. También puedes leer El Río . Lo infinito del...