POEMARIO 92 I / POEMA XXVI / POEMA SOBRE EL AMOR PROTECTOR
ROSAL DE ESPINAS Cada que te veo con ganas de llorar, me convierto en payaso para tu día mejorar. Cada que siento que tienes algún problema, te menciono que no me iré hasta la calma. Cómo estar en cada momento contigo, es mi pregunta aunque puedes cuidarte sola. Pero eso es lo que me preocupa de ti, pensar que cuando me necesites, no esté ahí. No lo imagino, pero sin hay alguien protegiéndote, quisiera ser ese alguien para cuidarte. Es sencillo lo que quiero que tú entiendas: tú eres la rosa yo soy todas las espinas. Aquellas espinas que en nada se comparan con la rosa, que es lo bello y resguardada. Soy tan sólo aquellas espinas que cubre cada tallo, como unas espinas tengo que cuidar lo que esta sujeto. El rosal es tan simple con todas sus espinas pero con la rosa se convierte en dos almas. Aquella rosa tan bella y colorida, tan delicada, acompañada de espinas secas, está protegida. El día que se marchite el último pétalo de la rosa, aquel será el día en el que el rosal de espina...